#38. Tus propios Juegos Olímpicos

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Índice

  • Lo que creo: Tus propios Juegos Olímpicos

  • Lo que me ha parecido interesante: Dos Twits y una imagen

  • Lo que no se puede clasificar: La historia de Photopea, un Test para saber si eres un genio

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🙍‍♂️Lo que creo: Tus propios Juegos Olímpicos

¿Qué harías hoy por estar entre los mejores dentro de 4 años?

Estoy escribiendo esta newsletter desde un lugar muy diferente al habitual. Llevo unos días de vacaciones en Mallorca y estoy pasando el fin de semana en Sa Rápita en casa de mi amigo Pau.

Pau es suscriptor de mi newsletter, así que le he preguntado sobre qué tema podría escribir esta semana y he de reconocer que su respuesta me ha dejado momentáneamente en fuera de juego:

“Los Juegos Olímpicos”

Si no fuera porque sé a ciencia cierta que se lee las newsletters, hubiera jurado que no tiene ni pajolera idea de los temas sobre los que suelo escribir pero, de pronto, se me ha encendido una bombilla y una idea ha aparecido en mi cabeza (así funciona mi mente):

Los diplomas olímpicos

Es posible que tú también estés un poco perdido ahora mismo con el tema; pero ya me conoces. Si sigues leyendo, al final todo cobra sentido.

El peor de los mejores

Un diploma olímpico es un reconocimiento que se otorga a aquellos deportistas que se clasifican entre el cuatro y octavo puesto de cada disciplina.

En el imaginario popular, lo del diploma suena al premio de consolación que dan a los niños que no han ganado medalla, para que no se vayan a casa sin nada.

Al octavo clasificado nunca lo enfocan las cámaras. Y si es un deporte que va por eliminatorias ya ni te cuento. El séptimo y el octavo lo mismo ven la final ya desde sus casas, de vuelta en su país. ¡Menudos paquetes!

¡¿Pero cómo que unos paquetes?! Que esos tíos o tías son el séptimo y el octavo mejor atleta de su deporte en el mundo. Que sólo hay 6 personas en el mundo capaces de hacerlo mejor que ellos.

El mero hecho de clasificarse para unos Juegos Olímpicos es una hazaña bestial. Es alcanzar una categoría reservada a la élite y cualquiera que lo logre debe sentirse orgulloso de haber alcanzado semejante nivel.

¿Y qué tiene que ver esto con los negocios, el crecimiento personal, la independencia financiera? Pues tiene todo que ver.

Cambia pértiga, tiro, atletismo o gimnasia por aquello que sea que hagas (o quieras hacer) en tu día a día y plantéate cuánta gente en el mundo es capaz de hacer esa misma tarea mejor que tú.

¿Eres el peor de los mejores o ni siquiera te clasificarías para los Juegos Olímpicos de tu profesión?

Y ahora que tienes tú respuesta y sabes cuál es tu nivel. ¿Estás dispuesto a cambiarlo?

Fija metas a largo plazo, constrúyelas a corto plazo

Hay una frase muy famosa de Usain Bolt que, en poquísimas palabras, concentra una lección enorme sobre la capacidad de esfuerzo, la constancia y la fortaleza mental frente al desaliento.

“Yo entrenaba 4 años para correr solo 9 segundos. Hay personas que por no ver resultados en 2 meses, se rinden y lo dejan. A veces el fracaso se lo busca uno mismo.”

Y ahora, pregúntate. ¿Dónde serías capaz de estar dentro de cuatro años si te propusieras ser el mejor en lo tuyo?

Ya te lo digo yo. En un lugar muy distinto al que estás ahora. En un lugar mejor.

¿Y sabes lo mejor de todo? Que tú no tendrás que esperar 4 años para alcanzar tu propia gloria. Si te esfuerzas de verdad, en seis o doce meses podrás provocar cambios (un ascenso, un cambio de empresa, un cambio de país..) y podrás repetir el proceso tantas veces como quieras durante el resto de tu vida.

El truco está en tener una meta a largo plazo, pero construirlas a corto. Si quieres rebajar tu tiempo en 5 segundos, olvídate de pensar en segundos y céntrate en rebajarlo 1 décima cada día.

Te recomiendo que te leas esta entrevista al entrenador de Mireia Belmonte en la que explica perfectamente el poder de las mejoras incrementales y cómo el éxito a veces depende de un cambio minúsculo.

Disfruta de tus diplomas

Reconozco que, hasta ahora, la newsletter está quedando un poco Mr. Wonderful así que vamos rebajar un poco el tema motivacional y poner los pies en la tierra de golpe.

Lo más probable es que no te conviertas en el mejor en lo tuyo. De hecho, salvo que te dediques a un tema muy de nicho o muy novedoso, lo normal sería que no llegases a estar ni entre los 100 mejores del mundo de tu área de de conocimiento.

¡Y no pasa nada!

Olvídate de los que hoy son mejores que tú y disfruta de tus diplomas olímpicos.

Si lo que logras es un ascenso, ¡ole por ti!

Si es una subida de sueldo ¡bravo!

Si es un cambio de trabajo, una ponencia delante de mucha gente, dar clases sobre tu materia, que te pongan equipo, que te den un premio, que te publiquen un artículo,…

Sea, lo que sea. Disfruta de tu diploma. Y después, a pensar en el siguiente.

Y cuando hayan pasado 4 años, echa un vistazo atrás y mira de dónde venías.


⭐Lo que me ha parecido interesante

Totum revolutum

  • Photopea es una de las herramientas que más utilizo y aquí tenéis la historia de cómo surgió el proyecto. ¡Merece la pena!

  • En este enlace podrás hacer un test orientativo que sirve para medir si tendrías posibilidades de entrar en Mensa. Por si no lo conoces, Mensa es una asociación de personas de alto cociente intelectual (CI) dónde únicamente aceptan al 2% superior.


Y hasta aquí todo por hoy.

Si te ha gustado la edición de hoy, no te vayas sin hacérmelo saber con un ❤️ y sin compartirla con tus amigos y conocidos.

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Nos vemos en 7 días.

Un abrazo.

Álvaro